Visitas


Tiempo aproximado de lectura 2'59 minutos.

Escuela hogar, habitaciónLa noche del terror acabó y despertamos a las 7 de la mañana por nuestros propios medios, no siendo que viniera el hombre a levantarnos. Así que uno por uno, fuimos poco a poco a los servicios, cuando notamos que unas de las puertas se entre abrió invitándonos a que pasáramos dentro. Allí nos encontramos con tres personas hablando felices mientras nos preparaban el desayuno. Cuando pasamos por allí, supongo yo la vecina, empezó a preguntarnos de dónde eramos y qué hacíamos, parecía que era un acontecimiento que hubiera alguien alojándose en la casa. Eramos los únicos. Así que pasamos a tomar el desayuno, dónde no nos faltó de nada, y después nos indicaron donde estaban las duchas. Recogimos y fuimos a pagar, 10 euros por persona con un gran desayuno y como se ve en la foto, totalmente una clase de colegio o más bien el gimnasio del colegio.

cartel mirador de mikkeliAsí que prendimos el camino hacía Mikkeli, la ciudad desierta, no sé si era porque era fiesta, o porque realmente no vive nadie allí. Raramente se veía gente por la calle y tampoco había tráfico de coches ninguno. Así que llegamos a un mirador, donde tras decidir si se podía subir o no, porque ponía un cartel que a saber lo que pone, subimos por lo menos a sacar unas fotos. Fuimos a la iglesia de Mikkeli y ahora qué, 1 hora de visita y ya está. Algo habrá que ver más así que nos aventuramos a buscar un museo militar que lo más seguro estuviera cerrado porque era fiesta.

pablo soplandoLo intentamos y nos perdimos, nos parábamos en todos los cruces a ver si veíamos los nombres de las calles, siempre muy despacio para ver si nos hallábamos, pero antes nos encontró la policía que nos paró y le hicieron la prueba de alcoholemia a Pablo. Decía que tenía una manera muy divertida de conducir y que pensaba que estaba borracho, lo que era es que estábamos perdidos. Y más perdido estaba el policía porque aprovechamos para preguntarle donde estaba el museo y casi nos manda para Oulu.

museo militar mikkeliAl fin llegamos al museo, visitamos las afueras y otra vez al coche y dirección a Savonlinna, a ver si allí había algo más que ver. Y así fue, por lo menos tenia algo monumental, un castillo, el castillo de Olavinlinna que se levanta sobre un pequeño islote en el extremo este de la ciudad fundado en 1475 por Erik Axelsson, gobernador de la provincia oriental del imperio sueco que comprendía la práctica totalidad del sur de Finlandia.

castillo de Olavinlinna

Además Savonlinna cuenta con unas vistas extraordinarias y se veía mucho más turístico. Y como buenos turistas, las fotos no puede faltar. Savonlinna se ubica sobre dos someras islas encajadas entre los lagos Haapavesi y Pihlajavesi, casi en el mismo centro del área de Saimaa, y fue contemplada por los primeros colonos del este del país como el lugar más adecuado para erigir el imponente castillo de Olavinlinna.

vistas de savonlinna

En Savonlinna aprovechamos para comer, tomar un café y como no para mirar el Travian. Y tras una sobremesa larga y de descanso partimos para Lathi, antes de llegar a Helsinki para pasar la noche. En Lathi sólo queríamos para para ver la iglesia de lathiiglesia, como no, proyectada por Alvar Aalto. Dato curioso, es que la antigua iglesia la trasladaron al centro y dejaron ese solar para poner la de Aalto. ¿Caprichos del arquitecto? Sea o no, no hay que negar que la Iglesia está muy bien y tiene una acústica que ya quisiera muchos sitios. Cuando llegamos había un coro, por motivo de la semana santa, y no pudimos resistirnos en quedarnos por lo menos 1 hora escuchándolo.

onnela helsinkiAl llegar a Helsinki dejamos todas las cosas, cenamos un poco y dirección Onnela de Helsinki, empezando de este modo la ruta Onnela. Entramos en la hora feliz, por lo que no teníamos que pagar entrada, 8 euros, y la cerveza a 1 euro. La verdad, es que no se llenó mucho, pero es que era bastante grande, pero por lo menos pasamos un buen rato.

Para terminar os dejo un vídeo de unas de las canciones del coro, quizás no sea la más representativa, pero fue la que se grabó.

Tiempo aproximado de lectura 1'06 minutos.

Museo de Alvar AaltoEl segundo día fuimos camino de Jyväskylä, conocida como la ciudad-museo de Alvar Aalto. Llegamos al mediodía, buena hora para visitar el museo de Alvar Aalto completamente solos. Justo antes de irnos, cuando estábamos mirando la tienda del museo, vimos aparecer a dos grupos de tres personas y españoles. Así que fuimos a dar una vuelta por la universidad, para ver si dábamos con algún comedor universitario que estuviera abierto y de paso ver la universidad, que como no, en parte estaba proyectado por Alvar Aalto.

Continuamos viendo el centro histórico, dónde se encuentra la iglesia del parque, que se encuentra justo en el centro de una gran plaza. Cerca de esta plaza se encuentra también el centro administrativo y cultural de Jyväskylä y el teatro.

Universidad de JyväskyläCentro de Jyväskylä

Después de visitarlo todo un poco fuimos a la oficina de turismo a ver si nos regalaban la típica pulserita, pero nos mandaron a una tienda de regalos que estaba cerrada cuando llegamos. Así que nos fuimos en busca de nuevas obras de Alvar Aalto por los alrededores de Jyväskylä.

Iglesia en los alrededores de Jyväskylä A largas horas de la tardes, regresamos a Jyväskylä para esperar a Ljuby, la cuarta componente del Suomi Trip, que llegaba esa misma noche desde un viaje de Rusia. Tras esto, fuimos dirección Mikkeli, donde pararíamos a mitad de camino, cerca de Kangasniemi. Allí deberíamos encontrar una escuela hogar donde íbamos a pasar la noche. Nunca nos podría haber dicho que su búsqueda podría ser tan terrorífica. Os dejo con un resumen de la busqueda.

Tiempo aproximado de lectura 1'31 minutos.

Castillo de nieve - Patry y PabloEl miércoles a las 8 de la mañana salimos de casa con dirección al rent a car para coger nuestro cochecito y empezar la ruta. Este día sería solo subir a Kemi para ver el castillo de hielo y subir a Rovaniemi para visitar un poco la ciudad y Santa Claus Village.

El coche: un Focus familiar gris. Para meter todas las maletas que teníamos. Si se me ocurre coger un Fiesta a saber como tenemos que meter las maletas. Así que una vez desayunados, con un café y unas buenas “pulas”, nos dirigimos a Kemi, a una hora y media hacia el norte.

Rovaniemi - Pablo y PatriAllí nos pilla nevando y con mucho viento. Bastante frío la verdad. Así que yo los acompañé a la puerta del castillo de hielo, que todavía seguía abierto, aunque con algún que otro arco de menos en los exteriores.  En el mar ya no estaban los renos, sólo quedaba la cabaña montada, si es que con ese viento a ver quién iba a estar allí.

Después de dudar si colarme o no en el castillo de hielo, porque o iba a volver a pagar los 7 euros que cuesta la entrada. Me volví al coche, mientras los dejaba visitando el castillo.

Cuando llegaron, sin pausa hasta Rovaniemi, dónde fuimos directamente a un KotiPizza, una cadena parecida al Telepizza. Allí pedimos una pizza de reno, un poquito de sobremesa con un café y a ver la ciudad. Sólo vimos calles, porque todos los puestecitos que había en navidad a no estaban. Así que los lleve a una tienda de regalos que conocía para que compraran algún recuerdo.

Rovaniemi - Pablo y PatriÚltima parada, Santa Claus Village, que para sorpresa ya estaba cerrado todo. No me había enterado que habían reducido el tiempo de apertura de 19h a las 17h. Así que allí nos encontrábamos a las 17.20 intentando ver a Joulupukki  (Papa Noel en finés).  A pesar de todo tuvimos tiempo para hacer las típicas fotos, porque no se pueden hacer fotos desde dentro, y para hacer un poco el gamberro por la nieve. Después de todo esto, destino Oulu, con llegada a las 21.00. Una rápida ducha, cena, y al Onnela.

Tiempo aproximado de lectura 0'25 minutos.

Ya volví de un viaje de una semana por Finlandia. Aprovechando que habían venido a visitarme Pablo y Patri, nos enrolamos en un viaje de una semana en coche por las principales ciudades de Finlandia. En total 2.984 kilómetros. Visitamos Kemi, Rovaniemi, Jyväskylä, Mikkeli, Savonlinna, Lahti, Helsinki, Espoo, Turku, Pori, Vaasa, Seinajöki y Tampere. El recorrido lo podéis ver en esta foto.

Poco a poco iré explicando día a día el viaje con detalles. A ver si tengo un poco más de tiempo, porque ando un montón liado con los exámenes y trabajos. Aunque espero poner uno diariamente.

Suomi Trip

Tiempo aproximado de lectura 1'24 minutos.

Con la señal de peligro estudiantes borrachosEste día, tras levantarnos no muy temprano (a las 12.45 aproximadamente, después de habernos acostado a las 12.30 de la noche) nos dirigimos a un lago cercano a la casa de David. Por el camino pudimos gozar de la nieve de Oulu y del frío, que había congelado charcos y suelo, que resbalaba y más de una vez casi hizo que nos cayésemos. De camino encontramos una señal de tráfico bastante curiosa. Peligro estudiantes borrachos, donde un estudiante se arrastraba por el suelo.

En el lagoEl lago tenía la superficie congelada, pero una fina capa solamente, pues no había dado tiempo, y supongo que tampoco habría tanto frío como para congelarlo más. Nos hicimos fotos por allí y estuvimos jugando en los típicos juegos para niños en los parques, indescriptibles por mi parte, pero que podréis ver en las fotos.

Por la noche, después de degustar otra vez la comida de la universidad y de una copiosa cena en casa, nos dirigimos a la casa de unos portugueses, también del grupo de erasmus, que habían organizado una fiesta, al parecer, para despedir a dos que volvían al día siguiente a España. Para la fiesta nos llevamos dos botellas de vinaa, una bebida finesa parecida al vodka, que compramos en el Alko, tienda destinada sólo a la venta de alcohol. En los supermercados no se puede comprar.

En casa de los portugueses disfrutando del fresco en la terrazaEn la fiesta había bastante gente. Al principio estábamos en el pasillo, pero cada vez que intentamos rellenar nuestra taza con vinaa - zumo de naranja tardábamos siglos en cruzar la cocina para llegar a la terraza, lugar donde teníamos la bebida. Así que optamos en quedarnos en la terraza en mangas cortas a unos -3º, fresquito, fresquito.

A eso de las 11:30 de la noche cogimos los taxis para ir al Onnela, muy bien llamado, por cierto, templo de la felicidad. Qué buenos ratos pasé allí, qué recuerdos se me quedan de Oulu, qué despedida le dimos, qué ganas de haberme quedado más tiempo.

Tiempo aproximado de lectura 1'01 minutos.

De camino a la pizzeriaDespués de la animación de la noche anterior estábamos un poco cansados por la mañana, pero debíamos devolver el coche antes de las 10. Con lo que David, como buen anfitrión y amigo, se levantó para llevarlo, y no nos despertó. Nos dejó dormir tranquilos y en paz, mientras él pasaba frío y esperó durante casi una hora el autobús de vuelta. Ese día era fiesta nacional y estaba todo cerrado, y cuando digo todo me refiero a tiendas, supermercados, centros comerciales y sitios para comer, todo, y había pocos autobuses en funcionamiento.

Por la tarde, en el tren de las 5, llegaba Carlos, y allí estábamos nosotros, en la estación, para recibirlo, después de un viajecito al centro en autobús. No sé cómo pudo ser, pero llevaba toda la semana sin nevar nada, sólo lloviendo de vez en cuando, y fue llegar él, y empezó a nevar. Una suerte para nosotros, ya que podríamos ver la nieve en Oulu, la que esperábamos haber visto la primera vez que La pizza y la cabeza de javillegamos, pero que las temperaturas sobre 0º no permitían.

Para cenar nada mejor que una pizza en la pizzería Romeo, esta vez la grande, de 2′5 kg, pero éramos 5, David, Saura, Carlos, Marta y yo, e incluso así nos costó digerirla. Por la noche yo seguía cansado como siempre allí, y Carlos también por el viaje, así que nos acostamos pronto para descansar y aprovechar bien el día siguiente.

Tiempo aproximado de lectura 1'08 minutos.

061203-061206-baloncesto-onnela-amarillo-140.jpgEl lunes no nos despertamos excesivamente tarde y pudimos disfrutar un poco más de la claridad del día en Oulu. Digo claridad porque aquí pocas veces se ve el sol. Nos dirigimos hacia la universidad, donde por un módico precio (después de haber pedido carnets de estudiante a los erasmus amigos de David) nos obsequiaron con un deseado almuerzo.

Este estaba compuesto por una sopa de salchicas, o salchicas bañadas en salsa, y un pan con un tono verde que no animaba a la confianza, pero que finalmente resulto bastante grato al gusto. Después de la comida teníamos pensado ir al centro, para lo cual pedimos prestadas unas bicis, ya que el centro no estaba excesivamente cerca de la residencia de nuestro, por aquel entonces, anfitrión, y el autobús tampoco era excesivamente barato (2.60 € el viajecito). Pero nuestros planes se vieron frustrados nada más salir de la universidad, cuando vimos el mal tiempo reinante, con frío y lluvia.

061203-061206-baloncesto-onnela-amarillo-132.jpgNo nos pareció buena idea el “pasear” con las bicis con ese ambiente, y tampoco el dar una vuelta por el centro, aparte de que ya era de noche (qué raro) e ibamos a ver bastante poco. Así pues, nos quedamos en casa, jugando al ordenador unos, leyendo otros, pasando nuestro rato de ocio como cada cual podía. Por la noche vinieron unos amigos con películas y nos echamos en el salón a verlas. Yo, por mi parte, tirado como estaba en el suelo (cual perrito), y cansado, pues no sé, pero en Finlandia siempre estaba cansado, me quedé dormido, y con mis ronquidos fastidié más de un trozo de película.

Next Page »