Sab 5 May 2007
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Con motivo del Vappu los estudiantes realizaron actividades varias, todas programas y todos las siguen como borregos.
Empieza el día 30 de abril donde los estudiantes hacen un recorrido hasta un parque donde los estudiantes de primer año tienen que darse un chapuzón, ya sea en el mismo río lanzándose por un tobogán, o dejándolos caer desde una plataforma a una piscina. Aquí os dejo algunos de los vídeos que se encuentran por el youtube.
Después la gente continua bebiendo durante toda la tarde en parques y plazas de la ciudad hasta que llega la noche y todo el mundo de fiesta, después pasa lo que pasa, que por ejemplo se forman colas kilometricas para entrar a los sitios. Menos mal que esa noche en particular salimos pronto y fuimos del tirón al Onnela aunque la cola 30 min antes de abrir era también espectacular, aunque fue creciendo con el paso del tiempo. Cómo no me lo podía creer lo grabe en vídeo para que quedara en nuestro recuerdo, pero seguro que los que sufrieron la cola de unas 2 horas no se olvidarán.
Y menos mal, que no pudimos montarnos en el Waterbus 69 después de estar empujándonos para entrar porque sino hubiéramos llegado 40 min más tarde y como es de imaginar con mucha más cola, hay gente que lo probo y otra gente que no se llegaron a montar. El waterbus 69 es un autobús benéfico donde toda la recaudación va para una ONG, este autobús que pasa cada 2 horas, hace el trayecto de la universidad al centro en una hora. La razón de que tarde tanto es que le puedes decir a donde quieres que te lleve durante esa hora, así que te tiras 1 hora dando vueltas por todas las paradas que quiera la gente. Otro detalle es que en él se canta, baila, bebe y todo lo que te dejen hacer cuando hay más de 200 personas dentro. Os dejo con un vídeo del Waterbus 69, aunque la calidad no es muy buena.
Y por último esa madrugada hay que ir a gritar al túnel de la estación de trén. Así que todo el mundo a las 3.33.33 de la madrugada del 1 de Mayo hay que estar gritando, nosotros no nos lo podíamos perder y allí estábamos, pero no precisamente todo el mundo. Había más erasmus que otra cosa. Yo ya iba preparado y me lleve mi Fox40 para armar un poco más de ruido que unos simples gritos. Y lo conseguí aunque ganándome con ellos algunos amigos. Sólo hay que escuchar la última frase que me estaba dedicada.
Este día, tras levantarnos no muy temprano (a las 12.45 aproximadamente, después de habernos acostado a las 12.30 de la noche) nos dirigimos a un lago cercano a la casa de David. Por el camino pudimos gozar de la nieve de Oulu y del frío, que había congelado charcos y suelo, que resbalaba y más de una vez casi hizo que nos cayésemos. De camino encontramos una señal de tráfico bastante curiosa. Peligro estudiantes borrachos, donde un estudiante se arrastraba por el suelo.
El lago tenía la superficie congelada, pero una fina capa solamente, pues no había dado tiempo, y supongo que tampoco habría tanto frío como para congelarlo más. Nos hicimos fotos por allí y estuvimos jugando en los típicos juegos para niños en los parques, indescriptibles por mi parte, pero que podréis ver en las fotos.
En la fiesta había bastante gente. Al principio estábamos en el pasillo, pero cada vez que intentamos rellenar nuestra taza con vinaa - zumo de naranja tardábamos siglos en cruzar la cocina para llegar a la terraza, lugar donde teníamos la bebida. Así que optamos en quedarnos en la terraza en mangas cortas a unos -3º, fresquito, fresquito.
El domingo nos despertamos, con mucho frío, y con un día nublado, como no es raro aquí (casi nunca, o nunca, ven el sol en invierno). Y mientras nos duchábamos y preparábamos para salir se nos hizo de noche. Aquí oscurece temprano, a eso de las 3 de la tarde.
Tras ese copioso almuerzo-cena (realmente con las intempestivas horas a las que oscurece el cielo me desvaría mis horarios de vida normal en español), nos dirigimos a ver un partido de baloncesto en el que jugaban unos amigos. Este acontecimiento fue bastante cachondo, al menos para David, Saura y yo, pues somos árbitros, y los árbitros de dicho partido no tenían mucha idea, la verdad.
Posteriormente, nos dirigimos al Onnela (templo de la felicidad), bar con varias salas, alguna de las cuales estaban cerradas, pues ese día no salía mucha gente. Nos conseguimos pedir las cervezas en finés y probamos una bebida típica de aquí, el Long Kero. Es una bebida de ginebra con limon, al estilo de Barcadi Breezer. Y como mejor, que dejarla reposar en una mesa de Black Jack, mientras nos echamos unas manos. Menos mal que al final no fue la cosa tan desastrosa como apuntaba en un principio. Saura recuperó un poco y Dave se sacó un par de Upcider (bebida similar a la sidra).
Después de 22 horas de viaje, lo único que quiere uno es un poco de paz y tranquilidad, y en cierto modo eso es lo que encontramos. Tres horas de avión para llegar a Londres, Stanted, donde pasamos siete horas dando vueltas con nuestras maletas en un carrito. Allí lo único que pudimos comer fueron los bocadillos que llevábamos, ya que no podíamos comprar nada, puesto que todo estaba en libras. Y pasamos un poco de sed hasta que de casualidad encontramos una fuente en la que podíamos beber.
Tras esa larga espera pudimos facturar las maletas y dirigirnos al avión que nos llevaría hasta Tampere. Llegando pudimos disfrutar de unas vistas de árboles y lagos, con pocas casas esparcidas aquí y allá, y muchas fábricas. Llegamos a un aeropuerto más bien chico, mucho frío, y donde menos mal que un español nos indicó lo que teníamos que hacer para llegar a la estación de tren, donde compramos los billetes para tres horas después de nuestra llegada a esta para dirigirnos hacia nuestro destino, Oulu.
Por la noche cenamos en casita y después una fiestecita, donde en principio no parecía que fuese a haber mucha gente, pero que poco a poco fue atrayendo a más y más erasmus con ganas de fiesta. Después cogimos tres taxis (en cada uno de los cuales podían entrar 8 personas) y nos dirigimos hacia el Kaarle, un bar con varias salas, en una de las cuales hay un piano, guitarras y partituras, donde cualquiera puede ponerse a tocar alguna canción para que los demás lo escuchen. A las 3 y media cerraron apagaron la música y no pudieron faltar los canticos españoles. Desde el caballo camina p’alante y el caballo camina p’atrás hasta ¡Camarero! ¿Qué? ¡Camarero! ¿Qué?… Para volver sólo esperar cerca de 40 minutos a un taxi para que nos devolviera a la casa. Al final, 16 personas en el taxi de vuelta.